martes, octubre 11, 2005

LA 97. Conferencias de C.Tiggs

25.8.97 Conferencia1

Los movimientos del "no-hacer" son sutiles pero muy potentes. Producen un efecto de disonancia (una interrupción del flujo habitual de nuestra conciencia).
Son paradójicos. Por ejemplo, tumbarse para moverse. Cuando nos tumbamos, nuestro cuerpo entra en un estado de adormecimiento. Cuando nos levantamos nuestro cuerpo se pone alerta.
Los pases del no-hacer explotan la fuerza que nos mantiene unidos. Cuando se trabaja con campos de energía hay que actuar con cuidado y atención. En una fracción de segundo aparece un estado de adormecimiento. ¡Usalo!.
Don Juan les hacía realizar los pases desnudos. Carol decía que en su mente el no-hacer y la vergüenza iban juntos. La memoria del aprendizaje del no-hacer, estaba atada en ella a esas emociones extremas.
Las mujeres son practicantes perfectas del no-hacer. Pero hablar sobre ello les resulta difícil. Los hombres, sin embargo, disfrutan hablando sobre el proceso mediante el cual pueden alcanzar el océano del conocimiento. Las mujeres ya están allí.
Cuando todos los escombros de nuestra vida desaparecen, entonces el no-hacer encuentra su significado.
Estos pases son como una llave energética. Permiten a uno entrar dentro de otro nivel vibratorio. A la vez uno descubre que existen seres cuyo nivel vibratorio es diferente al nuestro.
Cuando Carlos pasó a través de esa vibración se encontró a sí mismo en otro mundo. En esos momentos la pregunta "¿Quién soy yo?", es en verdad una pregunta obsesiva.
El no-hacer es una interrupción en el flujo de la conciencia. Incluso, aunque solo se produzca durante una fracción de segundo tiene un efecto asombroso sobre la unidad de uno mismo.
El orden establecido de la conciencia es el "hacer". El "no-hacer" debe ser provocado, e introduce un elemento disonante en la vida ordinaria para interrumpir el flujo de la conciencia.
La conversación es un "hacer". Sin embargo, el "hacer" de hablar por teléfono es diferente del "hacer" de las conversaciones cotidianas. El hacer de escuchar por teléfono es también diferente.
Los seres humanos somos criaturas de hábitos. Realizamos "inventarios". Las personas solo se escuchan las unas a las otras en términos de sus PROPIOS inventarios. La raza humana podría dar un salto gigantesco hacia delante, si aprendiésemos cómo escuchar lo que se está diciendo en un momento dado.

Los brujos intentaron realizar los "no-haceres" de los "haceres" de nuestro mundo. Los inventarios se colapsan bajo la fuerza de nuevas ideas que alteran su importancia.
El inventario ES la mente.
"Haz los pases L-E-N-T-A-M-E-N-T-E".
"Pon tu intento en la relajación."
Los no-haceres golpean sobre la fuerza central que mantiene nuestro ser unificado.

25.8.97 Conferencia 2

El precio que los guerreros deben pagar por estar al servicio de la Energía, es el de pasar por crisis de identidad. Parte del viaje incluye la necesidad de cruzar -como mínimo intentarlo- un campo energético.
Referente a este viaje, Carlos dijo: "No podemos pensar que viviremos para siempre. ¡Hagámoslo!".
Los movimientos del no-hacer deben ser interiorizados. Es un hecho energético que los pases entran profundamente en la corriente de conciencia disponible para el Hombre.
Nuestro nivel de conciencia actual no llega ni siquiera a la altura de los tobillos. La conciencia superior se encuentra en los límites de nuestro cuerpo luminoso y no disponemos de inventario para ella.
Agitando y haciendo rizos en la corriente de la conciencia, algo se "para". No se trata de un desplazamiento del punto de encaje, sino más bien un "adormecimiento" que permite la posibilidad de nuevas respuestas.
Los pases están diseñados para producir una parada energética. ¡Paradójicamente uno siente que se mueve más deprisa en vez de parar!. La incapacidad de escuchar es la constante del hombre moderno. El no-hacer le permite a uno parar, para escuchar a los demás, para estar en calma.
Los pases del no-hacer inciden en el flujo de energía que se encuentra dispersa en los centros vitales. La nueva oleada de energía que uno obtiene puede sentirse como una distorsión. ¿Cómo aprovecharla?. Parece, que como resultado, los practicantes pueden volverse más egocéntricos si no continúan realizando pases.
Tendemos habitualmente a reforzar la idea del "Yo". Gran parte de la energía que obtenemos de los alimentos es usada para reforzar nuestro sentido de existencia. "La acidez de estómago nos mantiene vivos". Los pases mágicos aumentan en verdad nuestra energía, pero no es ese tipo de energía que puede usarse para el reforzamiento del ego.
Los pases producen "Calor". Es importante comprender que el cuerpo no está haciéndose más fuerte. Lo que está ocurriendo es que aquellos centros que estaban sin energía comienzan a despertar.
Los pases del no-hacer deben realizarse muy cuidadosamente. No quiera comerse el mundo. La paciencia es la clave. Existen dos diferentes estilos de realizar los movimientos de brazos en conjunción con los centros vitales: el tradicional y el nuevo. El golpe energético que ambos proporcionan es el mismo.

¡La libertad!

Pregunta: "¿Pero que pasará con mi Yo?

Respuesta: "Nunca hemos pensado que podamos vivir para siempre." ¡Simplemente hazlo!.

26.8.97

Precaución: No se sobreesfuerce ni física ni mentalmente. Actúe moderadamente.
Debe realizar con constancia los pases del no-hacer. El Tiempo, El Océano Oculto de la Conciencia determinará lo que sea necesario. Los chamanes no piden favores. Saben que el Océano proveerá. Ellos no tocan su mundo.
Exige disciplina, un esfuerzo escrupuloso, trabajo duro y un propósito inflexible. La intención decidida de ser libre. Libre para mutar a otro aspecto.
Los mundos presentan en sí mismo un desafío. Uno camina mutación tras mutación hasta que se extiende más allá de sus propios límites.
"Porqué no necesitamos a Don Juan":
En esencia no necesitamos a nadie. Lo único necesario es apuntar a la dirección correcta. Después de siglos de lentitud, uno debe desear con un pequeño esfuerzo la Libertad. ¡Para ser libre de "uno mismo"!. El día que eres libre de ti, ese día encuentras a tu verdadero yo.
El Universo es un eterno desafío. Donde quiera que estés hay un depredador listo para desafiarte. El Universo requiere una respuesta impersonal a ese desafío.
El Universo establece por lo menos tres tipos de pruebas: orgánicas, inorgánicas y "tercera atención". A través de ellas el Universo se hace consciente de sí mismo.
Los brujos no se quedan enganchados al pasado. Todos hemos sufrido abusos de una u otra manera. Pero podemos elegir apretar nuestros cinturones y afrontar el universo. Los brujos mutan porque el Universo facilita su cambio. Ellos no mueren, arden en su fuego interno.
El no-hacer produce una interrupción en tu yo. Lo que hagas con esa interrupción es tu propia responsabilidad. ¡El no-hacer no es sin embargo ninguna extravagancia!. Está conectado con la fuerza vibratoria que nos mantiene unidos.
Algunas de las bromas y payasadas de los brujos en el linaje de Don Juan, eran una respuesta al adormecimiento creado por los pases del no-hacer.
Carlos tenía un bloc de notas donde pudo clasificar los "no-haceres" de estos brujos como brillantes, buenos o ridículos.
Don Juan y sus cohortes habían olvidado los pases del no-hacer hasta la aparición de ellos cuatro. Es entonces cuando los recordaron y comenzaron a practicarlos de nuevo. Se sintieron entonces como si hubiesen sido coceados por una mula. Toda su importancia personal desapareció.
El intento de estos pases es la sobriedad. Por lo tanto no hay que tenerlos miedo.

27.8.97

Estas son algunas de las observaciones realizadas por Carol como un preludio al "Teatro del Infinito".

La "disonancia" cognoscitiva es una interrupción del flujo de energía en nosotros. El cuerpo llega a un estado de parada. La transformación que sigue es un no-hacer chamánico.
El Teatro del Infinito es uno de esos no-haceres. Carol se introdujo a sí misma como "Prunella Fitz Moritz". No quedaba una sola parte de su anterior yo. Ella había sido completamente transformada (de la misma forma que un numero entero se transforma en fracción y su unidad se ve desmedrada para siempre).
El Universo contiene dos tipos de energía.

Inanimada - práctica.
Animada - consciente de sí misma.

La variedad de criaturas existentes representan millones de experimentos conscientes de sí mismos, surgiendo del Infinito y volviendo al Él. El arte de los chamanes es darse cuenta de que ellos son parte del Infinito, para hacerse conscientes de sí mismos tal como el Universo lo es.
El Infinito es el proveedor de la consciencia, por lo que un viaje al Infinito NO es un viaje personal.
Don Juan enfatizaba lo sublime en el Hombre.
Durante el Teatro del Infinito, la predominancia del yo es suprimida. Unicamente existe entonces la conexión con el infinito.
El Teatro ha existido a lo largo de veintisiete generaciones de Naguales. Fue formalizado (tal como existe hoy) hace tres generaciones.
Fue representada una corta historia de cómo se encontraron el Nagual Lujan y el Nagual San Sebastián, y entonces, algunas de las series descubiertas por ellos fueron presentadas por los rastreadores de energía y los elementos.
El miedo al Infinito mueve el punto de encaje de los espectadores durante la representación del "Teatro del Infinito". Se habían tomado precauciones para evitar cualquier daño a ninguno de los presentes.
La historia comenzó….

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¨ El arte de los chamanes es darse cuenta de que ellos son parte del Infinito, para hacerse conscientes de sí mismos tal como el Universo lo es. Entonces que pasa cuando no somos consientes? involucionamos__?

marzo 16, 2016 8:10 p. m.  

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